A pesar de ello, continúa con sus investigaciones y la publicación de sus hallazgos. Será muchos años después, en 1864, cuando su labor es finalmente reconocida y recibe la Medalla Copley, el más alto honor que otorga la Royal Society. Para 1867 su teoría es ampliamente aceptada en toda Europa.
Hasta su muerte el 12 de abril de 1882, continuó publicando los libros que fueron fruto de la pasión de su vida: la investigación de la vida natural.
Hasta su muerte el 12 de abril de 1882, continuó publicando los libros que fueron fruto de la pasión de su vida: la investigación de la vida natural.