El trono en el que se encontraba sentado el dios, de acuerdo a la misma descripción, constituyó de por sí, una verdadera obra de arte. Fidias eligió como materiales para esta parte de la obra al marfil, el ébano y el oro, con incrustaciones de piedras preciosas. El respaldo, los travesaños y las patas se encontraban esculpidos representando escenas de la mitología griega. La coincidencia del relato de Pausanias con las imágenes de las medallas mencionadas, dan un importante grado de certidumbre a las mismas.