En la región de Élide, en el noroeste del Peloponeso, donde se encuentra el valle del río Alfeo, los antiguos griegos erigieron un santuario ofrecido a Zeus. Eligieron este santuario como sede de los Juegos Olímpicos, juegos deportivos que se
templo zeus realizaban cada cuatro años en honor a Zeus, con participantes de todos puntos de la Hélade. Tan sagrados y puntuales eran estos juegos, que se sabe de guerras entre ciudades griegas que se detuvieron por este motivo. Todas las ciudades griegas enviaban a sus mejores representantes, debido a la jerarquía que representaba ser ganador de una de las disciplinas. Adquirieron tal popularidad, que al período de cuatro años que separaba a un juego del otro, llamado Olimpíada, se le empleó como modo de cómputo de tiempo, sobre todo en la literatura a partir de la utilización por parte del historiador Timeo alrededor del 300 a. C.
templo zeus realizaban cada cuatro años en honor a Zeus, con participantes de todos puntos de la Hélade. Tan sagrados y puntuales eran estos juegos, que se sabe de guerras entre ciudades griegas que se detuvieron por este motivo. Todas las ciudades griegas enviaban a sus mejores representantes, debido a la jerarquía que representaba ser ganador de una de las disciplinas. Adquirieron tal popularidad, que al período de cuatro años que separaba a un juego del otro, llamado Olimpíada, se le empleó como modo de cómputo de tiempo, sobre todo en la literatura a partir de la utilización por parte del historiador Timeo alrededor del 300 a. C.