Dentro de la obra “Historias” del mencionado historiador, se encuentra la que quizá sea la descripción más antigua de las Siete Maravillas; posteriormente, Filón de Bizancio y Calímaco de Cirene (305 – 240 a. C.) hacen también una lista, aunque de las obras de ellos solo queden referencias. Calímaco era un erudito bibliotecario de la que tal vez sea la biblioteca más famosa de la historia: La Biblioteca de Alejandría. Calímaco, por increíble que parezca, nunca viajó; todos sus conocimientos los obtuvo de los libros y de los relatos de los viajeros con los que tenía contacto.