A mediados de 1497, a Colón le fueron confirmados los títulos y se le encomendó la misión de partir hacia las Indias con 300 colonos reclutados a expensas de la Corona. Pero las arcas de la Corona no estaban muy llenas, por lo que se debió recurrir al dinero proveniente de la venta de una partida de esclavos indios para aprovisionar seis naves. Tres de ellas iban con provisiones a La Española, mientras que las otras tres, comandadas por Colón, iban en misión de exploración, en busca de las ricas provincias chinas.