De inmediato, luego de cumplir con todos los festejos realizados a su nombre, comienza a escribir el plan de colonización de La Española, lo que le resultó fácil, debido a que, de acuerdo con su diario, tenía pensado ya desde hacía meses. Se trataba de la instalación de factorías en la costa, donde deberían registrarse obligatoriamente todos los colonos que iniciaran tratos con los “indios” a los efectos de obtener oro; dicho oro sería fundido y sellado en las factorías, donde sería cobrada su parte (hay que recordar que en el trato celebrado con Isabel la Católica, Colón sería recompensado con el 10% de todo el comercio con las Indias). Además creía conveniente que todo comercio con las Indias fuera realizado exclusivamente a través del puerto de Cádiz, de forma de facilitar el control fiscal.