FREILA: El 3 de agosto de 1492, antes del amanecer, las naves...

El 3 de agosto de 1492, antes del amanecer, las naves levaron anclas y partieron del puerto de Palos. El viaje a las islas Canarias fue tranquilo y llegaron allí en una semana. En Las Palmas, hicieron reparaciones a “La Pinta” y cargaron agua y provisiones frescas. El 9 de septiembre, con buen viento del este, partieron con rumbo a occidente, entrando a aguas nunca antes exploradas.
El período entre los días 9 y 18 de septiembre, fueron muy favorables para la navegación, ya que contaron con un fuerte viento de popa, logrando hacer 1.100 millas náuticas. El día 19, al estar en la distancia en la que las leyendas situaban a la mítica isla de Antilla, intentaron medir la profundidad, pero sus instrumentos no tocaron fondo. Los siguientes días, el viento se tornó más suave, pudiendo hacer algo más que 200 millas. Como es de suponerse, la distancia a la que se encontraban en ese momento es la que tal vez fuera la mayor distancia navegada por esos tripulantes, por lo que comenzaron a impacientarse. Sobre el final del día 1 de octubre, se reporta un falso avistamiento de tierra. El día 2 de noviembre las condiciones climáticas vuelven a ser favorables, por lo que entre ese día y el 6, logran navegar 700 millas.
Sin embargo, el día 10 los marineros siguen sin novedades. El descontento ya es generalizado. En este punto de la historia, existen dos versiones. Una de ellas dice que el capitán de “La Pinta”, Martín Alonso Pinzón, le dio ánimos para continuar el viaje, a pesar de que el resto de los tripulantes se hallaran desconformes. Otra versión afirma que, para convencer a Pinzón de continuar, Colón tuvo que prometerle que si en tres días más no avistaban tierra, darían la vuelta.