Se dispuso entonces a conseguir el patrocinio y financiación para emprender el viaje. La primera tentativa la realiza en Portugal en 1484 donde el rey Juan II, si bien no le agradó la idea, sometió el dictamen a una junta, tal como era el procedimiento habitual. Esta junta no aprobó la financiación ni la autorización para la realización de esta travesía bajo bandera portuguesa; además, seguramente Colón tropezó con otro inconveniente: la corona portuguesa, en general, autorizaba la exploración bajo su bandera, pero muy rara vez financiaba estos proyectos, prefiriendo la financiación privada a cambio de concesiones de explotación