FREILA: De hecho, el fósil más antiguo hallado de un oso polar...

De hecho, el fósil más antiguo hallado de un oso polar con características anatómicas similares al actual, se encontró en la región de Kew, Inglaterra. Otros yacimientos donde se han encontrado estos fósiles son sitios tan curiosos como Suecia, Dinamarca o Alemania. Se cree que hace alrededor de 100.000 años estos grupos habrían atravesado el estrecho de Bering y llegado a América, quedando algunos de ellos atrapados en el hielo. La hostilidad del ambiente y la falta de alimento obligaron a una adaptación gradual al medio (incluyendo el cambio de color en el pelaje), hasta llegar al ejemplar que hoy conocemos. De todos modos, el oso polar no es considerado una subespecie del oso pardo, ya que se diferencian completamente en su hábitat y comportamiento. Esto garantiza el aislamiento reproductivo, lo que convierte al oso polar en una especie por derecho propio, aunque extremadamente joven en comparación con otros ejemplares de la familia Ursidae.