La contaminación es el resultado de la pésima gestión que los humanos realizan de los residuos, tanto los derivados de la producción como los provenientes del consumo. La contaminación de las aguas no solo reduce el hábitat de las especies acuáticas, sino que destruyen las fuentes de agua dulce, vitales para la supervivencia tanto de especies animales como de las especies vegetales que son el sustento de las primeras. La contaminación con residuos sólidos también ocasionan graves perjuicios a la vida salvaje. Es tema de nuestros días, el calentamiento global como consecuencia de la contaminación del aire por los residuos gaseosos de las actividades humanas, tanto corporativas como individuales.