FREILA: Rabioso de júbilo por el triunfo, el voivoda continuó...

Rabioso de júbilo por el triunfo, el voivoda continuó avanzando hacia Estambul sobre la orilla derecha del Danubio, diezmando las tropas turcas. Él mismo cuenta en una carta dirigida al soberano Matías Corvino que sus víctimas se contaban en número de veinticuatro mil, entre soldados y civiles. La oportunidad de poner fin al poderío turco era, pues, de oro, algo que no supieron ver los príncipes cristianos, que no prestaron al valaco ninguna ayuda. En esta situación, el sultán Muhammad II reunió el mayor ejército jamás visto -un cronista de la época da la cifra, sin duda exagerada, de doscientos cincuenta mil hombres- y aprestó a los hombres a la lucha, que después sería reforzada por una flota en el Danubio. Contra todo este aparato bélico, Vlad sólo podía oponer su pequeño ejército de diez mil hombres y recurrir a estrategias como la "guerra de guerrillas" y la "tierra quemada" que, sin embargo, le valieron el triunfo sobre el Sultán. Éste se vio obligado a ordenar la retirada y presentar la rendición, pero mediante una serie de intrigas políticas consiguió que el propio rey Matías ordenase encarcelar a Tepes. Durante los doce años que duró su cautiverio, desde 1462 a 1475, fue su hermano Randu quien ocupó el trono de Valaquia, que puso prácticamente en manos turcas