La Estatua de Zeus
El magnífico Templo de Zeus fue construido alrededor del 450 a. C. y diseñado por el arquitecto Libon. Durante el gran poderío y magnificencia de la Antigua Grecia, el estilo Dorico de los templos pareció demasiado mundano para la época y necesitaba modificarse. La solución fue una majestuosa estatua. El escultor de la obra lo fue Fidias. Zeus aparecía sentado en un trono construido de marfil y oro, con una pequeña estatua de la diosa de la Victoria en la mano derecha y un cetro a la izquierda y a sus alrededores otras esculturas representativas de diversos héroes mitológicos.
Por muchos años, el templo atrajo a muchos visitantes y escultores de todo el mundo, ya que se consideraba la más bella expresión escultórica de la época. Durante el período del emperador romano Caligula, se intentó transportar la estatua a Roma, pero este intento falló cuando los andamios contraídos por los trabajadores de Caligula colapsaron. Posteriormente, cuando los juegos Olímpicos fueron prohibidos por el Emperador Teodisio I por considerarse prácticas paganas, se ordenó que el Templo de Zeus fuese cerrado. Olimpia fue sacudida en un sin número de ocasiones por terremotos que dañaron la estructura. Se cree que la estatua desapareció en el siglo VI, debido a un terremoto. Hoy día no queda ningún rastro de la estatua, solo quedan piedras y columnas del viejo templo.
El magnífico Templo de Zeus fue construido alrededor del 450 a. C. y diseñado por el arquitecto Libon. Durante el gran poderío y magnificencia de la Antigua Grecia, el estilo Dorico de los templos pareció demasiado mundano para la época y necesitaba modificarse. La solución fue una majestuosa estatua. El escultor de la obra lo fue Fidias. Zeus aparecía sentado en un trono construido de marfil y oro, con una pequeña estatua de la diosa de la Victoria en la mano derecha y un cetro a la izquierda y a sus alrededores otras esculturas representativas de diversos héroes mitológicos.
Por muchos años, el templo atrajo a muchos visitantes y escultores de todo el mundo, ya que se consideraba la más bella expresión escultórica de la época. Durante el período del emperador romano Caligula, se intentó transportar la estatua a Roma, pero este intento falló cuando los andamios contraídos por los trabajadores de Caligula colapsaron. Posteriormente, cuando los juegos Olímpicos fueron prohibidos por el Emperador Teodisio I por considerarse prácticas paganas, se ordenó que el Templo de Zeus fuese cerrado. Olimpia fue sacudida en un sin número de ocasiones por terremotos que dañaron la estructura. Se cree que la estatua desapareció en el siglo VI, debido a un terremoto. Hoy día no queda ningún rastro de la estatua, solo quedan piedras y columnas del viejo templo.