FREILA: El rey se sometió dócilmente a tal prescripción, que...

El rey se sometió dócilmente a tal prescripción, que debió ser un factor determinante en su rápido deterioro físico. El partido austriaco, que quedaba en bastante mala posición, se inquietó y desde Viena enviaron al capuchino, fray Mauro de Tenda, para que a su vez interrogara a los demonios que, esta vez, naturalmente, hablaban francés. El hechizamiento del rey supuso un escándalo en la corte española, que además se convirtió en el hazmerreír de toda Europa. Finalmente la reina Mariana de Neoburgo, que no salía bien parada en las manifestaciones de los demonios, decidió poner fin a tanta superchería y mandó encarcelar al confesor real y a Tenda, uno por cada bando, que tuvieron que afrontar un proceso inquisitorial.