El Hechizamiento del Rey y su Exorcismo
En este contexto se desató el célebre asunto del hechizamiento del rey, uno de los más tristes y patéticos de la historia de la monarquía española, el cual fue orquestado por el cardenal Portocarrero, antiguo virrey de Sicilia, arzobispo de Toledo y consejero de estado de Carlos II. Desde el inicio de su reinado corrían por la corte rumores sobre un encantamiento del rey. La falta de descendencia tras dos matrimonios, sus padecimientos físicos y depresiones, hicieron que el propio Carlos terminará por creerse que estaba poseído por espíritus malignos, que le impedían tener hijos. En 1698 el asunto superó los muros palaciegos y se hizo de dominio público. El rey estaba dispuesto a prestar oídos a los consejos más absurdos sobre lo que debía hacer en el lecho, y fuera de él, para concebir.
En este contexto se desató el célebre asunto del hechizamiento del rey, uno de los más tristes y patéticos de la historia de la monarquía española, el cual fue orquestado por el cardenal Portocarrero, antiguo virrey de Sicilia, arzobispo de Toledo y consejero de estado de Carlos II. Desde el inicio de su reinado corrían por la corte rumores sobre un encantamiento del rey. La falta de descendencia tras dos matrimonios, sus padecimientos físicos y depresiones, hicieron que el propio Carlos terminará por creerse que estaba poseído por espíritus malignos, que le impedían tener hijos. En 1698 el asunto superó los muros palaciegos y se hizo de dominio público. El rey estaba dispuesto a prestar oídos a los consejos más absurdos sobre lo que debía hacer en el lecho, y fuera de él, para concebir.