Luego, las moscas, atraídas por la sangre, habrían penetrado dentro de sus oídos para poner sus huevos, y así luego empezaron a incubar larvas. La rápida multiplicación de larvas generó más picazón.
Los médicos debieron utilizar pinzas y un pequeño succionador para quitarle los gusanos y dejaron en observación al anciano para asegurarse de que no tuviera más huevos incubando.
Los médicos debieron utilizar pinzas y un pequeño succionador para quitarle los gusanos y dejaron en observación al anciano para asegurarse de que no tuviera más huevos incubando.