Por la tarde, Valquiria, Liliane y Katia, tres adolescentes (dos de ellas hermanas) que regresan tranquilamente a sus casas poco después de terminar su jornada escolar, tienen un encuentro que jamás olvidarán: arrimado a un muro de un terreno baldío, a menos de siete metros de ellas, se encuentra agachada una criatura semihumana, con la cabeza entre las piernas, de no más de metro y medio de altura y enorme cabeza coronada por tres extrañas protuberancias, ojos grandes y rojos, piel marrón viscosa con venas saltonas.