Genes que gestionan
El gen que determina las características de las moléculas transportadoras de serontonina y su correcto funcionamiento puede tener dos variantes: una corta (SERT-s) o una larga (SERT-l). Cada individuo puede portar dos variantes cortas, una corta y una larga o dos variantes largas. Se calcula que alrededor de un 17% de la población tiene dos copias del gen SERT-s.
Los individuos con esta característica son más sensibles a los estímulos emocionales y, por tanto, más tendentes a sufrir depresiones que la gente que sólo tiene un SERT-s o dos SERT-l.
Los investigadores estudiaron los cerebros de 49 personas fallecidas, con y sin enfermedades psiquiátricas. Sus cerebros fueron seccionados, se midió el tamaño del pulvinar, se contabilizó el número de células nerviosas y se analizó la variedad de genes SERT presentes en cada individuo.
Así, descubrieron que los sujetos portadores de dos genes SERT-s tenían un pulvinar un 20% mayor y contenían un 20% más de células nerviosas –alrededor de 1,5 millones más- que los sujetos que tenían uno o dos genes SERT-l.
El gen que determina las características de las moléculas transportadoras de serontonina y su correcto funcionamiento puede tener dos variantes: una corta (SERT-s) o una larga (SERT-l). Cada individuo puede portar dos variantes cortas, una corta y una larga o dos variantes largas. Se calcula que alrededor de un 17% de la población tiene dos copias del gen SERT-s.
Los individuos con esta característica son más sensibles a los estímulos emocionales y, por tanto, más tendentes a sufrir depresiones que la gente que sólo tiene un SERT-s o dos SERT-l.
Los investigadores estudiaron los cerebros de 49 personas fallecidas, con y sin enfermedades psiquiátricas. Sus cerebros fueron seccionados, se midió el tamaño del pulvinar, se contabilizó el número de células nerviosas y se analizó la variedad de genes SERT presentes en cada individuo.
Así, descubrieron que los sujetos portadores de dos genes SERT-s tenían un pulvinar un 20% mayor y contenían un 20% más de células nerviosas –alrededor de 1,5 millones más- que los sujetos que tenían uno o dos genes SERT-l.