FREILA: Pánico en la Casa de los Pereira...

Pánico en la Casa de los Pereira

Miguel, presa de pánico junto con sus padres, procedió a picar el rostro que en el suelo de la cocina había aparecido. Pero unos meses más tarde, concretamente en septiembre de ese mismo año, hacía aparición otro muy parecido al anterior. Esta vez la familia lo tomó con más filosofía y extrajo el rostro aparecido en el mismo lugar que el primero y lo colocó en la pared de la cocina con un cristal cubriéndole a modo de cuadro. En el lugar donde apareció la última cara, Miguel acompañado por el maestro de obras del Ayuntamiento de Bélmez de la Moraleda, excavó un foso en la cocina de la casa de 2’80 metros de profundidad por 1’50 de diámetro. El pensamiento unánime de todos los asistentes, era encontrar fotografías enterradas, que creían que podrían ser las causantes de la emulsión de las imágenes. Pero la verdad es que sólo encontraron numerosos huesos en el subsuelo de la casa de María, que en conjunto con la vivienda contigua y parte de la Iglesia, formaban parte de un antiguo cementerio del siglo XIII, aunque la antigüedad del pueblo date del siglo XV. Todas estas fechas las proporcionaron los estudios efectuados por el C14 (Carbono 14) en una universidad española.

Al poco tiempo, tras enlucir el suelo de nuevo con cemento, concretamente el 10 de septiembre de 1971, nuevos rostros hicieron aparición en gran número, esta vez en torno a uno central más imperfecto y difuminado. La verdad es que tampoco tuvo tiempo de esclarecerse demasiado, porque el joven Miguel aterrado por la aparición de estos rostros procedió a picarlos dejando los fragmentos junto a la pared del fogón, lugar donde han estado hasta hace muy poco.