Armando L., natural de Ferrol, nos decía que sin causa aparente desde el fallecimiento de su cuñado, los electrodomésticos parecían tener vida propia, también los vasos y los platos estallaban solos, y lo más sorprendente, es que la entidad del difunto se le aparecía en ocasiones a su esposa, pudiendo ésta incluso mantener conversaciones con él.
Todo empezó un día en el que Carmen S. se encontraba realizando las compras en un supermercado y cree escuchar una voz familiar que la llamaba por su nombre. La mujer, reconoce la voz al momento. Sorprendida y asustada, no acierta ni a darse la vuelta... era su hermano menor, fallecido dos años atrás de una enfermedad.
La voz continúa hablándole y le previene que no debe realizar el viaje a Cádiz que planea hacer con su marido... luego no oye nada más. Cuando finalmente se gira, no ve a nadie.
Todo empezó un día en el que Carmen S. se encontraba realizando las compras en un supermercado y cree escuchar una voz familiar que la llamaba por su nombre. La mujer, reconoce la voz al momento. Sorprendida y asustada, no acierta ni a darse la vuelta... era su hermano menor, fallecido dos años atrás de una enfermedad.
La voz continúa hablándole y le previene que no debe realizar el viaje a Cádiz que planea hacer con su marido... luego no oye nada más. Cuando finalmente se gira, no ve a nadie.