Conclusiones:
Parece claro que existe una anomalía en la cima del Monte Ararat. Muchos satélites y Universidades apuntan a menudo hacia el monte para estudiar esa anomalía, aunque todavía no ha salido a la luz nada definitivo. Las investigaciones elaboradas por medios “serios” no han desvelado la existencia de la estructura de madera. Así que no han podido investigarla.
Sin embargo, las investigaciones realizadas sobre la supuesta estructura del monte Ararat siempre han sido realizadas por personajes que gozan de poco beneplácito de la comunidad científica. Quizá uno de los mayores defensores de este tipo de investigaciones supuestamente arqueológicas es el famoso Charles Berlitz, conocido por sus innumerables investigaciones fraudulentas sobre la Atlántida o el Triángulo de las Bermudas que estaban plagadas de errores básicos y conclusiones precipitadas. Es difícil que la gente que nos acercamos a este mundo desde fuera no podamos dar mucho crédito a estas arriesgadas apuestas contra la convención establecida. Pero, si tuviéramos todas las respuestas, no existiría esta página.
Parece claro que existe una anomalía en la cima del Monte Ararat. Muchos satélites y Universidades apuntan a menudo hacia el monte para estudiar esa anomalía, aunque todavía no ha salido a la luz nada definitivo. Las investigaciones elaboradas por medios “serios” no han desvelado la existencia de la estructura de madera. Así que no han podido investigarla.
Sin embargo, las investigaciones realizadas sobre la supuesta estructura del monte Ararat siempre han sido realizadas por personajes que gozan de poco beneplácito de la comunidad científica. Quizá uno de los mayores defensores de este tipo de investigaciones supuestamente arqueológicas es el famoso Charles Berlitz, conocido por sus innumerables investigaciones fraudulentas sobre la Atlántida o el Triángulo de las Bermudas que estaban plagadas de errores básicos y conclusiones precipitadas. Es difícil que la gente que nos acercamos a este mundo desde fuera no podamos dar mucho crédito a estas arriesgadas apuestas contra la convención establecida. Pero, si tuviéramos todas las respuestas, no existiría esta página.