Troya:
La propia ciudad de Troya era inexistente fuera de la Ilíada y La Odisea. O eso parecía. Heinrich Schliemann, un rico comerciante alemán que había hecho fortuna con la importación y exportación de productos en Europa, decidió probar suerte y gastar parte de su capital en intentar demostrar si existieron los lugares mencionados en sus obras preferidas desde la infancia.
La propia ciudad de Troya era inexistente fuera de la Ilíada y La Odisea. O eso parecía. Heinrich Schliemann, un rico comerciante alemán que había hecho fortuna con la importación y exportación de productos en Europa, decidió probar suerte y gastar parte de su capital en intentar demostrar si existieron los lugares mencionados en sus obras preferidas desde la infancia.