Como se puede observar en el gráfico de la construcción originaria, la hilera exterior está formada por dólmenes que delimitan la zona. Dentro de la hilera exterior hay un círuclo de losas más pequeñas que encierran una tercera de hilera no cerrada de dólmenes. La hilera central es la que alberga losas más pequeñas. En el centro de la constucción se encuentra el Altar, una gran losa que preside la construcción. Alrededor de los megalitos hay una fosa, también circular, que delimita el recinto. Esta fosa tiene metro y medio de profundidad y cuatro metros de ancho. En el interior del anillo de la fosa, se ha creado un escalón artificial en que hay 56 pequeñas fosas conocidas como “Agujeros de Aubrey”. En el escalón además hay dos piedras llamadas “piedras de estación” que eran cambiadas de posición. Otros dos anillos menores tienen cada uno 30 y 29 agujeros en los que reposan restos de huesos humanos quemados. Cortando las circunferencias hay un pasillo ceremonial por el que se accede al recinto. En esta galería hay una losa llamada “piedra de talón” por su forma y, nada más entrar al recinto, otra “piedra de sacrificio”.