Desde 1913 se registraban conjuntamente el Retriever Dorado o Amarillo, el de Capa Lisa y el de Capa Rizada, y tenemos que llegar al 1920 para ver reconocido al primero con un registro separado. En la década siguiente contemplamos un aumento notable de su popularidad, ganada a pulso por su magnífico aspecto y su sagacidad. Hoy se cuentan por muchos millares los ejemplares que se registran anualmente en todos los Kennels Club.