EL DEDO EN ACEITE
En mi consulta le pido a la persona que actúe de la siguiente manera:
Deberá decir: “Pido ayuda para conocer si estoy cogida por el Mal de ojo o no”.
Mojar el dedo corazón en aceite de oliva y ponerlo encima del cuenco con agua sin tocar esta ni moverla, dejar que caiga el aceite sobre el agua del cuenco. Con 3 gotas es suficiente.
Si lo que queda flotando en el agua es una o varias gotas de aceite limpias, sin círculos concéntricos y separadas, significa que no haya aojamiento.
Si se convierten en círculos concéntricos o las gotas se extienden, entonces la persona si esta afectada por el mal de ojo.
Es importante que el paciente lo compruebe porque la toma de conciencia es esencial para que la limpieza sea efectiva. Se trata de trabajar en equipo para erradicar el mal, aunque la limpieza proceda de mis guías y yo no sea más que un simple instrumento.
Hacemos mención especifica a la siguiente obra: "El mito, la leyenda y el Hombre. Usos y costumbres del folklore", Félix Molina-Tellez, Editorial Claridad, Primera edición, Buenos Aires 1947.
En ella "El doctor Orestes Di Lullo define el "mal de ojo" de esta manera: "La 'malojiada' puede ser intencional o casual. Es el hechizo que efectúa el viajero al pasar ante una criatura sin detenerse a tocarla. Suele incriminarse al "malojo" un gran número de enfermedades infantiles y hasta la muerte misma. Las pobres madres, siempre atentas a la salud de sus hijos, que no saben defenderse de este peligro, encuentran en los amuletos la tranquilidad que necesitan para dedicarse a sus quehaceres domésticos, Estos amuletos se hacen de hueso en América y de coral en Europa. Los santiagueños consisten en un diente de perro, un colmillo por lo general, que cuelgan del cuello de la criatura a modo de escapulario. Si por casualidad el párvulo fuese "malojeado", se envía a buscar al autor del "daño", que vuelve para "tocar" al enfermito, si el "malojo" ha sido casual. Si no regresara se supone que ha tenido intención de causarle "daño", a menos que mande un mechón de sus cabellos o alguna prenda de su pertenencia, que se aplica sobre la cabeza del niño".
En algunas zonas de America latina, como clara muestra de sincretismo religioso - pagano, el mal de ojo se cura utilizando un plato sopero con agua limpia en el que se vierte un chorro de aceite. Si se forma un "ojo" en el centro del plato, este debe ser cortado con la hoja de un cuchillo u otro objeto metálico, y luego se debe rociar con un pequeño puñado de sal gruesa. Al tiempo que se realizan estas tareas, debe rezarse el Padre Nuestro y pedir por la salud de la persona "ojeada".
Como podremos comprobar no hay muchas diferencias en el tratamiento ya sea en una u otra parte del oceano, lo cual a mi parecer es un indicatvo que esa es la forma correcta de quitarlo, aunque no me cabe la menor duda que existiran otras.
En mi consulta le pido a la persona que actúe de la siguiente manera:
Deberá decir: “Pido ayuda para conocer si estoy cogida por el Mal de ojo o no”.
Mojar el dedo corazón en aceite de oliva y ponerlo encima del cuenco con agua sin tocar esta ni moverla, dejar que caiga el aceite sobre el agua del cuenco. Con 3 gotas es suficiente.
Si lo que queda flotando en el agua es una o varias gotas de aceite limpias, sin círculos concéntricos y separadas, significa que no haya aojamiento.
Si se convierten en círculos concéntricos o las gotas se extienden, entonces la persona si esta afectada por el mal de ojo.
Es importante que el paciente lo compruebe porque la toma de conciencia es esencial para que la limpieza sea efectiva. Se trata de trabajar en equipo para erradicar el mal, aunque la limpieza proceda de mis guías y yo no sea más que un simple instrumento.
Hacemos mención especifica a la siguiente obra: "El mito, la leyenda y el Hombre. Usos y costumbres del folklore", Félix Molina-Tellez, Editorial Claridad, Primera edición, Buenos Aires 1947.
En ella "El doctor Orestes Di Lullo define el "mal de ojo" de esta manera: "La 'malojiada' puede ser intencional o casual. Es el hechizo que efectúa el viajero al pasar ante una criatura sin detenerse a tocarla. Suele incriminarse al "malojo" un gran número de enfermedades infantiles y hasta la muerte misma. Las pobres madres, siempre atentas a la salud de sus hijos, que no saben defenderse de este peligro, encuentran en los amuletos la tranquilidad que necesitan para dedicarse a sus quehaceres domésticos, Estos amuletos se hacen de hueso en América y de coral en Europa. Los santiagueños consisten en un diente de perro, un colmillo por lo general, que cuelgan del cuello de la criatura a modo de escapulario. Si por casualidad el párvulo fuese "malojeado", se envía a buscar al autor del "daño", que vuelve para "tocar" al enfermito, si el "malojo" ha sido casual. Si no regresara se supone que ha tenido intención de causarle "daño", a menos que mande un mechón de sus cabellos o alguna prenda de su pertenencia, que se aplica sobre la cabeza del niño".
En algunas zonas de America latina, como clara muestra de sincretismo religioso - pagano, el mal de ojo se cura utilizando un plato sopero con agua limpia en el que se vierte un chorro de aceite. Si se forma un "ojo" en el centro del plato, este debe ser cortado con la hoja de un cuchillo u otro objeto metálico, y luego se debe rociar con un pequeño puñado de sal gruesa. Al tiempo que se realizan estas tareas, debe rezarse el Padre Nuestro y pedir por la salud de la persona "ojeada".
Como podremos comprobar no hay muchas diferencias en el tratamiento ya sea en una u otra parte del oceano, lo cual a mi parecer es un indicatvo que esa es la forma correcta de quitarlo, aunque no me cabe la menor duda que existiran otras.