¡Papa!, ¡papa!, ¡Cómprame un sombrero!
- ¡Cállate! o te pego una torta que te dejo sin cabeza.
- Sí, claro, para no comprarme el sombrero, ¿verdad?
- ¡Cállate! o te pego una torta que te dejo sin cabeza.
- Sí, claro, para no comprarme el sombrero, ¿verdad?