FREILA: Con el dinero que le ha tocado en la lotería, Fulgencio...

Con el dinero que le ha tocado en la lotería, Fulgencio va por primera vez a un restaurante de lujo. Le dan la carta, la lee no sin alguna sorpresa, pero disimula algunos de sus desconocimientos.
- Camarero. Para empezar, tomaré... una angula.
- ¿Sólo una?
- Sí, sí, prefiero algo ligerito.
Cuando el camarero le sirve una sola angula y ve su dimensión real, Fulgencio se percata de que ha hecho un ridículo espantoso. Para no caer en el mismo error, vuelve a mirar la carta, llama al camarero y le dice:
- Mire, como segundo voy a tomar... trescientos besugos.