FREILA: Reproducción...

Reproducción

En la época de celo los alces machos están excitadísimos: se atacan con verdadera ferocidad mientras emiten un grito especial; en esa época resultan muy peligrosos, incluso para el hombre. A fines de abril o primeros de mayo la hembra da a luz; la primera vez pare un solo pequeño y en adelante dos, casi siempre de sexo distinto. Apenas la madre alce los ha limpiado, los recién nacidos empiezan a moverse, pero todavía sostienen mal la cabeza y vacilan mucho, tanto que la madre se ve obligada a empujarlos muy a menudo. No obstante, a los tres o cuatro días ya pueden seguirla a todas partes. El amor de la madre por sus hijos es verdaderamente extraordinario: llega a defenderlos aunque estén ya muertos, y da vueltas durante varios días por los lugares en que fueron cazados, buscándolos en vano.