Una vez que se afincó en el Reino Unido, sus cualidades fueron pronto apreciadas por los cazadores, quienes comprobaron la facilidad con la que cobraba los patos cuando caían en el agua. La primera autoridad sobre la raza fue el vizconde Knutsford, quien inició sus labores de cría en 1884. Uno de los ejemplares más famosos fue uno criado por él, se llamaba «Munden Sentry», que se alzó con varios títulos en 1905. Otro ejemplar muy importante dentro de la primera década del siglo XX fue «Flapper»; nacido en 1902, demostró ser un extraordinario semental.