La popularidad del Cavalier creció a pasos agigantados y en el 1929 se inscribieron 46 ejemplares y el primer estándar de la raza toma como patrón a Ann’s Son, un Blenheim de la presidenta de un selectivo grupo de criadores que fueron los que inscribieron dicha raza en el club por primera vez en 1945. En la década de los 80, el Cavalier fue una de las razas más inscritas en Gran Bretaña superando los 10.000 ejemplares.