Por muchos años se hicieron suposiciones del origen de esta raza, evaluando que fueron el resultado de cruzas con Kurzhaar, Bloodhound, Pointer, y hasta una mutación genética del Kurzhaar. Hoy el origen es más claro, gracias a los estudios de los apasionados de esta raza, a pinturas de la época y al estudio de la genética del color. La exportación después de la Segunda Guerra Mundial, explica el boom en Estados Unidos de la raza. Hoy los conocemos como los fantasmas de plata o fantasmas grises gracias a los soldados americanos que los veían pasar moviéndose elegantemente por los campos alemanes. El verdadero desarrollo de la raza fue en los años 50, cuando el Weimaraner fue considerado un perro de buen gusto, de alta clase, de inteligencia casi humana[cita requerida]. Algunos ejemplares acompañaron a Grace Kelly, Eisenhower, y a Roy Rogers.
Hoy se registran más de 500 cachorros por mes. En los Estados Unidos la raza Weimaraner es revalorizada en todos los sentidos: rastreo, captura de presa, perro guía, narcotráfico, guarda, agility y compañero de vida.
Hoy se registran más de 500 cachorros por mes. En los Estados Unidos la raza Weimaraner es revalorizada en todos los sentidos: rastreo, captura de presa, perro guía, narcotráfico, guarda, agility y compañero de vida.