Ojos: Los Bull terrier tienen unos ojos achinados (triangulares) y pequeños, muy diferentes a otros perros, el color es oscuro. La longitud entre los ojos debe ser mayor hacia el hocico, y menos que hasta la parte superior del cráneo. Tiene una mirada vivaz y penetrante.
Orejas: Sus orejas no son muy grandes, siendo así finas y bastante juntas una de la otra, deberían estar tiesas apuntando hacia arriba.
Pelaje: Posee un pelo áspero al tacto aunque en invierno le sale una doble capa suave, es liso y corto y con un toque fino de brillo.
Pies: Los pies del Bull terrier son compactos y de dedos muy bien arqueados, como los de un gato.
Talla: No existen limites de peso o estatura, pero el ejemplar debe dar la impresión de máxima solidez consistente con sus rasgos distintivos en cuanto al sexo del ejemplar.
Orejas: Sus orejas no son muy grandes, siendo así finas y bastante juntas una de la otra, deberían estar tiesas apuntando hacia arriba.
Pelaje: Posee un pelo áspero al tacto aunque en invierno le sale una doble capa suave, es liso y corto y con un toque fino de brillo.
Pies: Los pies del Bull terrier son compactos y de dedos muy bien arqueados, como los de un gato.
Talla: No existen limites de peso o estatura, pero el ejemplar debe dar la impresión de máxima solidez consistente con sus rasgos distintivos en cuanto al sexo del ejemplar.