El ayer turco andaluz, hoy perro de agua español, tiene un innegable origen andaluz, desde donde se expandió hacia el resto de la Península.
Está documentada la existencia de un tronco de perros de agua en la Península Ibérica desde el siglo X, cuya descripción en rasgos generales coincide con la del actual perro de agua español. No es, por tanto, irreflexiva la tesis que lo patrocina como base genética que sirvió para la creación de razas europeas de caza o lujo (barbet, caniche) así como su notoria influencia sobre los Spaniels.
Está documentada la existencia de un tronco de perros de agua en la Península Ibérica desde el siglo X, cuya descripción en rasgos generales coincide con la del actual perro de agua español. No es, por tanto, irreflexiva la tesis que lo patrocina como base genética que sirvió para la creación de razas europeas de caza o lujo (barbet, caniche) así como su notoria influencia sobre los Spaniels.