En la Guerra franco-prusiana se empezó la difusión de la raza como tal, destinada para los millonarios y aristócratas. Solo en el Siglo XX, predominaba la variedad Gigante, por lo que posteriormente surgieron con aprobación de las asociaciones caninas como el Kennel Club las variedades Standart (de escasa difusión desde 1792), Miniatura (1911) y Toy (1957). En los años finales del siglo XX surgió la raza híbrida de los Labrapoodles (combinación de Caniche con Labrador).