Por increíble que pueda parecer, la pareja regresó a Lincoln, donde todos los conocían y buscaban. Lo que es peor aún, se dieron una vuelta por la propiedad de los Bartlett para ver si ya habían descubierto los cadáveres. La presencia policíaca fue suficiente respuesta. Se dirigieron a las afueras del pueblo y se quedaron a dormir en el coche robado.
Al día siguiente, el coche de Charlie ya había sido localizado en las inmediaciones de la granja Meyer, los cadáveres de sus tres víctimas habían sido encontrados y la cacería de los asesinos estaba en su apogeo.
Al día siguiente, el coche de Charlie ya había sido localizado en las inmediaciones de la granja Meyer, los cadáveres de sus tres víctimas habían sido encontrados y la cacería de los asesinos estaba en su apogeo.