A las 3 de la madrugada de día de diciembre de 1957 Charlie decide que ya ha aguantado suficiente y armado con una escopeta que consigue prestada de un primo de Bob regresa a la gasolinera y tras un par de visitas en la que primero compra cigarrillos y después chicles, se asegura de que Colvert está solo, regresa con una pañoleta cubriéndole la cara y una gorra de cazador para ocultar su cabello pelirrojo. Encuentra a Colvert trabajando en un automóvil y le obliga a ir a la oficina donde le ordena que abra la caja registradora. Tras tomar el dinero le ordena que abra la caja fuerte pero Colvert le explica que solamente el dueño conoce la combinación. Charlie le ordena ir con él y lo lleva hasta la propiedad de una anciana medio loca conocida en la región como "Bloody Mary". Ahí lo hace bajar del coche.