Rosemary Letts nacida en 1953 en Devon, Inglaterra; su padre, Bill Letts, fue esquizofrénico, tirano violento que exigió obediencia incondicional a su familia, disfrutaba disciplinándolos y buscando razones para castigarlos. Su madre, Daisy Letts, sufría una profunda depresión. Su hijo Andrew recuerda: "Si nos acostábamos tarde, nos arrojaba agua fría, nos ordenaba cavar zanjas en todo el jardín e inspeccionaba como un oficial del ejército, si no le gustaba ordenaba hacer todo de nuevo. A nosotros nunca se nos permitió hablar o jugar como niños normales, nos hería pegándonos con un cinturón de cuero y un pedazo de madera, hasta ponernos la piel de color azul o negro...". Luego de tener sus hijos y hacer frente a su marido, la depresión de Daisy Letts se hace crónica y es hospitalizada en 1953, durante el período con las terapias de electrochoque nace su hija Rosmary, el efecto de estas terapias en el cerebro de su hija fue desconocido… hasta años después.