Las siguientes operaciones son las que exigen mayores conocimientos y habilidades, así como una notable capacidad de presión manual y determinan en buena medida la calidad de los productos obtenidos. El artesano sujeta con sus manos la madera de olivo y la presiona sobre las fresas preparadas para la pieza a obtener y con movimientos, tanto verticales como horizontales, va logrando los vaciados deseados, lo que exige, por la dureza del material empleado, un gran esfuerzo físico que no todos los trabajadores pueden ejercer. La terminación de los cantos de las piezas y la corrección de desigualdades que suele presentar la madera, con ser más fáciles no dejan de requerir destreza.