La falta de una definición mayoritariamente aceptada de las condiciones que debe reunir un proceso de fabricación para ser considerado como artesano, al que lo utiliza, plantea dificultades cuando se produce una cierta mecanización y seriación en la elaboración de los productos, lo que ocurre en el caso de Pimfa, a pesar de lo cual la participación del trabajador es fundamental, por lo que no obtienen dos piezas iguales, todo lo cual hace que pueda considerarse como un trabajo artesanal.