Hacia 1975 Faustino Jiménez Clemente (1955), uno de los artesanos que formaba parte de la plantilla desde hacia casi una década, decidió independizarse uniéndose a Ángel Clemente Felipe (1961) para fundar un nuevo taller y que tras sucesivas adaptaciones, a la demanda del mercado, es el actual Pimfa, con una decena puestos de trabajo.