Este artesano sigue utilizando las materias y técnicas tradicionales (salvo el combustible de los hornos) fabricando piezas únicas por encargo que con frecuencia alcanzan la condición de objetos artísticos. En algunas ocasiones elabora series, pero cada pieza mantiene sus propias características sin que haya dos que sean idénticas como ocurre con la producción seriada. Las más frecuentes son tulipas para lámparas, copas, jarras, peceras, botellas, decantadores de vino, platos y frascos para perfumes. La marca comercial empleada es “Argia badago”.