El termoformado, operación complementaria a la del “fusing” permite dar volumen a las piezas. El proceso consiste básicamente en el moldeado de una pieza mediante un tratamiento térmico similar al de “fusing”, aunque se suele trabajar a temperaturas inferiores (700-750ºC). En el caso de la artesana que nos ocupa ella misma construye los moldes a base de fibra cerámica refractaria aunque también en ocasiones los adquiere en el mercado.