Se llega al trabajar hasta 800-850ºC y el ciclo del horno puede durar en torno a10 horas según tamaño, grosor y tipo de vidrio. Una vez acabado el calentamiento, se inician las fases de enfriamiento. La primera fase es bastante rápida hasta llegar al punto de templado (temperatura a la cual las tensiones internas del vidrio se eliminan). Se sigue con el proceso de recocido que debe ser extremadamente lento. En caso contrario, las piezas se exponen a romperse por choque térmico. La curva de enfriamiento depende del espesor y del tamaño de la pieza. El resultado de esta operación es una pieza fusionada.