Su primera conquista fue la viuda Jeanne Cuchet de 39 años, quien vivía con su hijo de diecisiete. La señora Cuchet tenía la necesidad urgente de afecto y para Henry, -con su exquisita cortesía y su aspecto de caballero- no le fue difícil seducirla. Su primera identidad fue la de Diard, inspector de correos, proveniente de Lille debido a la ocupación alemana. Le pidió matrimonio y además aseguró conseguirle empleo estable al joven Cuchet. Madre e hijo desparecieron sin rastro.