FREILA: Alicia y Howard Pitizel...

Alicia y Howard Pitizel


La idea era sencilla, un cómplice de prisión llamado Pitizel debía hacerse un seguro de vida en una compañía de Filadelfia. Más tarde se presentaría como suyo un cadáver anónimo desfigurado por accidente y no habría más que repartir la prima que cobraría la Sra. Pitizel, mientras que el "muerto" iría durante a algún tiempo a hacerse olvidar a Sudamérica. Pero para desgracia de Pitizel, Holmes tuvo la mala idea de cambiar el plan y de matar realmente a Pitizel. Aquella solución tenía la ventaja de ahorrarle la búsqueda de un cadáver y sobretodo permitirle quedarse con la totalidad de la prima, deshaciéndose de la Sra. Pitizel y de sus hijos, lo que era para él un trabajo rutinario.

Holmes acudió a la morgue para reconocer el cuerpo de su amigo Pitizel y fue a Boston a buscar a la desdichada viuda a quien trajo a Filadelfia para que cobrara su dinero. Aunque la denuncia de un antiguo compañero de celda de Pitizel, Marion Hedgepeth, vino a sembrar la duda en el ánimo de los aseguradores.

La policía hizo una investigación y remontó con paciencia todos los eslabones de la cadena. Holmes confesó primero la estafa a la compañía aseguradora y, ante las pruebas abrumadoras reunidas en su contra, los asesinatos de la Sra. Pitizel y sus hijos.