El Castillo Holmes fue terminado en 1892 y la construcción la llevaron a cabo varias empresas, éstas nunca fueron pagadas e interrumpían pronto sus obras, de esa manera el propietario era el único en saber detalladamente los arreglos que habrían podido suscitar la curiosidad. La exposición de Chicago abrió sus puertas el 1 de mayo de 1893. Durante los seis meses que duró la exposición, la fábrica de matar del Dr. Holmes no se desocupó. El verdugo escogía a sus “clientas” con mucha precaución, pues el anuncio que puso en el periódico decía: "Hotel para mujeres solas", para evitar las visitas inoportunas de amigos o familiares.