Esta doña Catalina mató a su padre con veneno que le introdujo en un pollo que preparó ella misma con todo el cariño cuando su padre estaba enfermo.
La primera grave acusación contra Catalina de los Ríos provoca un pánico y acaba por dividir a la sociedad santiaguina. El odiado Gonzalo de los Ríos muere tras enormes sufrimientos y la sospecha, la certeza, de la autoría del delito da lugar a un bullado proceso en el que Catalina y la familia Lisperguer son defendidas y protegidas por las más altas autoridades limeñas gracias a los lazos de parentesco con el presidente de la audiencia virreinal. Amada y deseada por muchos hombres, odiada por la fracción opuesta de la buena sociedad e incluso por una parte de su propia familia, la Quintrala ha transmitido a la posteridad una imagen contradictoria. A lo largo de su vida fue acusada de asesinar a varios amantes con la complicidad de ritos hechiceros y más tarde de maltratar y asesinar a sirvientes y esclavos, especialmente en el período que se abre tras su casamiento y reclusión en la hacienda de La Ligua.
La primera grave acusación contra Catalina de los Ríos provoca un pánico y acaba por dividir a la sociedad santiaguina. El odiado Gonzalo de los Ríos muere tras enormes sufrimientos y la sospecha, la certeza, de la autoría del delito da lugar a un bullado proceso en el que Catalina y la familia Lisperguer son defendidas y protegidas por las más altas autoridades limeñas gracias a los lazos de parentesco con el presidente de la audiencia virreinal. Amada y deseada por muchos hombres, odiada por la fracción opuesta de la buena sociedad e incluso por una parte de su propia familia, la Quintrala ha transmitido a la posteridad una imagen contradictoria. A lo largo de su vida fue acusada de asesinar a varios amantes con la complicidad de ritos hechiceros y más tarde de maltratar y asesinar a sirvientes y esclavos, especialmente en el período que se abre tras su casamiento y reclusión en la hacienda de La Ligua.