FREILA: El hombre armado habló deliberada y claramente, pero...

El hombre armado habló deliberada y claramente, pero apestaba a alcohol. Speck les dijo a las chicas que se acostaran. Metódicamente, ató a cada una, mano con pie, con sábanas despedazadas. Mientras tanto les aseguraba: "No se asusten, no voy a asesinarlas".

Richard Speck desató los tobillos de Pamela Wilkening y la sacó de la habitación. Al poco tiempo, Mary Ann Jordan y Suzanne Farris llegaron y se les hizo unirse a sus compañeras enfermeras.