Decidido a suscribir un contrato con el diablo a fín de recuperar sus riquezas Guilles decidió poner una de sus más valiosas posesiones, el castillo Tiffauges a nombre del Diablo, asentando también que a su muerte heredaba todas sus posesiones al señor de los infiernos excluyendo su alma. Sin embargo el tan invocado demonio no se presentaba y Guilles decidió incurrir en cuantos aberrantes crímenes le fuera posible para poder ganarse la venía diabólica, de este modo hizo secuestrar a un hermoso niño de las familias pobres de Machecoul que sería cruelmente torturado y asesinado, a este niño le seguirían varios más.