A la edad de 24 años, Guilles de Rais peleó valientemente en la guerra contra los ingléses al lado de la célebre Juana de Arco por quien profesaba una profunda y secreta admiración a la que consideraba una especie de protegida. Sus éxitos militares le valieron el título de Marqués y el reconocimiento como héroe nacional, Sin embargo, la ejecución y quema de Juana de Arco causaría particulares reacciones en el jóven marqués. Rais consideró la muerte de Juana como una injusticia y consideró esta una traición de dios hacia una fiel servidora suya, en venganza, el marqués se dedicaría a intentar insultar a su dios en todas las formas posibles para desquitar la muerte de su protegida.