El sherif Reichert tuvo la sospecha que durante este tiempo pudo haber otras personas, imitadoras, que hubieran matado mujeres y arrojado sus cuerpos en la zona del Río Verde y que Ridgway no era el autor de los 49 asesinatos que él y sus colegas investigaron. "Quizás no ha matado a 49 mujeres, pero sí a muchas de ellas", aseguró el sherif, lo cual al final quedaría descartado.